jueves 20 de octubre de 2011

Miau.

Mientras acariciaba el lomo de su gato pensó que lo mejor era no hacer demasiado caso a los consejos de aquel médico chino y decidió prepararse unos huevos revueltos. El señor Bonnet fue desde la habitación hasta el comedor y colocó un cd de Esmeralda Jones en el equipo de alta fidelidad. Después se dirigió a la cocina acompañando con su escaso español las canciones de la artista puertorriqueña. Abrió la nevera, cogió un par de huevos, los rompió sobre la sartén y corrió a subir el volumen. De vuelta a la cocina el señor Bonnet sufrió un desmayo mientras bailaba las tonadas de Esmeralda y se desplomó en el suelo. Durante la caída su hombro derecho golpeó el mango de la sartén haciéndola saltar por los aires. Los huevos aterrizaron sobre su rostro. Una semana más tarde los paramédicos descubrieron una tortilla sobre el fiambre. Miau.